HACE MUCHO QUE NO LEE
Empezó con un pequeño temblor, aunque siempre hay quien teje historias de premoniciones, de prestidigitación. Nadie sabía qué pasaba. Del temblor, o la taquicardia previa, pasó a un claro terremoto que en un segundo se trasformó en algo más inverosímil aún. El mundo, al menos el mundo de estos héroes del campo, se volteó de cabezas. Todo caía hacia el cielo, como si se girara una casa de muñecas, con sus muebles y sus ropitas adentro. Habían robado el sujetalibros de oro de la biblioteca. Ésa era la única explicación. Sino por qué se había roto su rutina narrativa. A Faulkner no le gustaban los terremotos y menos los desfases gravitatorios, que ignoraba existieran. Siendo menos específico, a ningún novelista clásico (porque en esta era hipervinculada nadie sabe) le agrada la idea de que su historia se corrija y que, por algún desdén de la suerte, quede mejor. De cualquier forma, ni por más amante de estos cataclismos naturales o sobrenaturales en aquel Villorio no hay sino que conflicto político. Habrá que esperar a que la señora de la limpieza ordene los libros caídos, para empezar a enmendar, volver a lo conocido; porque ya el señor de la casa hace mucho que no lee. Le ha decepcionado la lectura. Le ha frustrado no poder imaginar tan buenos argumentos y a la vez ser capaz de coordinar mejores finales, y que los mismos no lo aguarden ni dentro ni fuera del libro, ni que se pueda escribir un libro de puros finales. ¡Qué sorpresa se llevaría el señor de la casa si retomara a Faulkner ahora! ¡Qué intuición la del artista, que crea sujetalibros de oro y no de poliuretano! ¡Qué precisión la del ladrón, que quitando algo deja una muda esperanza! ¡Qué imaginación ilusa la mía, que no me resigno a que el lugar de los libros está en la estantería y que su orientación debe seguir la lógica occidental de la lectura! ¡Qué complicado escribir el final de tus propias historias!
Cuento premiado con el 2do lugar en el 3er Concurso de Poesía y Narrativa Breve “Alejo Moreno”, en la Categoría Adulto, Género Narrativa Breve, el 7 de noviembre de 2008.
Habrá que esperar hasta la primavera para disfrutar de vuestro capítulo pero apostamos a que será un buen capítulo y ya tenemos ganas de disfrutarlo.
ResponderEliminarSara y Héctor, una alegría retomar contacto con vosotros y disfrutar de nuevo de vuestro talentazo refrescante! Un fuerte abrazo, S.
ResponderEliminarAh pero os conocéis de antes? jejeje
ResponderEliminarSara buscará cualquier resquicio para hacernos reír en su capítulo, bueno a lo mejor nos sorprende y nos mete el miedo en el cuerpo ¡que ganas de que empiece!
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