“El pasado me ha revelado la
estructura del futuro”. Pierre Teilhard de Chardin
—Némesis… —esa maldita palabra lo perseguía
donde quiera que fuese y en labios de su madre no sonaba mejor…
Continuó durante unos segundos con la mirada clavada
en las cenizas que esparcían al aire los bots
araña en su sistemática búsqueda de restos humanos. Aún le costaba mirar a los
ojos a aquella mujer que durante tanto tiempo había querido borrar de su
memoria y que ahora aparecía ante él manejando información que le hacía sentir
aún más incómodo ¿Podía ir el día a peor? Mejor no hacerse esa pregunta, pensó.
La última vez que la había formulado después de una terrible jornada, al llegar
a casa a las tantas, había encontrado a Milú
infectado con uno de los virus que poblaban la red y que le hacía cantar en
bucle y a máximo volumen La Macarena. Ni
siquiera Ariadna había podido desactivarlo, así que a las cinco de la madrugada
y al borde de la locura tras haberlo probado todo, se vio obligado a utilizar
el arcaico pero efectivo método del martillo para silenciarlo. Aún le dolía el
bolsillo al pensar en la factura de la reparación.


