Visita el perfil de Miguel Ángel Rodrigo Jiménez
“Fatiga de estar vivo, de estar muerto, con frío en vez de sangre, con frío que sonríe insinuado
por las aceras apagadas”. Luis Cernuda.
Está sola. Se queda sola. Se busca sola. Ella
y toda la soledad que puede atesorar en un lugar como la Catedral. Mira a
través de la vidriera más pequeña y piensa. Piensa en Sam y en Zach y piensa que
nieva. En que lleva nevando dos o tres días y en que se viene a dar cuenta hoy.
Ahora. Piensa y entonces recuerda que las últimas jornadas le han parecido
ficción, una mentira, y no ha podido siquiera permitirse pensar. Por eso,
porque ahora sí puede, continúa pensando. En un Zach arisco y protector y en
un Sam que hace mucho tiempo que se hizo hombre. En que se siente feliz de
haberlos reencontrado. Lo son todo para ella, son lo que da sentido a las
pérdidas.


